Si quieres evitar una segunda ortodoncia o un retratamiento usa siempre las retenciones

Así lo recomienda la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial, que matiza que “eso no significa que el tratamiento no se haya hecho bien sino que existen múltiples factores que pueden provocar una recidiva”.

Según la SEDO, casi siempre los retratamientos suelen ser casos de adultos de 40 o 50 años que llevaron aparatos en la adolescencia y que los vuelven a necesitar porque las piezas dentales han vuelto a desplazarse con el paso del tiempo, o bien porque no se han llevado las retenciones adecuadamente.

Otro motivo para necesitar brackets de nuevo puede ser el propio desgaste de los dientes, o la enfermedad de las encías, que puede provocar un desplazamiento de las piezas dentales.

En este sentido, desde SEDO explican que el principal motivo para una segunda ortodoncia o un retratamiento es que el paciente no se pone los retenedores removibles siempre, o que se han despegado los fijos y no se volvieron a colocar. Esto se suma a que es bastante frecuente que en cuanto se finalice el tratamiento, los pacientes se relajen y se olviden de que el periodo de retención es una fase más del tratamiento.

Normalmente, los dientes intentan recuperar su posición inicial, por ello es fundamental que un año después de la finalización del tratamiento, te recomendamos que pases por nuestra clínica para una revisión y así comprobaremos que todo está correcto.

Esta tendencia natural de los dientes a moverse es el motivo por lo que generalmente hay que llevar retenciones de por vida, acudiendo a revisiones periódicas con el fin de asegurar que los resultados se mantengan en el tiempo. Aunque las retenciones no garantizan que no pueda producirse una recidiva, sí contribuyen a evitarlas.

Por otro lado, también  hay que tener en cuenta que la recidiva no sólo puede manifestarse con el apiñamiento de los dientes (aunque es la más evidente para el paciente), sino también con problemas en la articulación temporomandibular, desgastes o abrasiones de las superficies dentales.

Por todo ello, tanto desde SEDO como desde nuestra clínica te recomendamos que no solo estés atento a la evolución de tu boca y acudas al ortodoncista si observas un problema, sino que acudas a una revisión periódica para que podamos evaluar también lo que no se aprecia a simple vista.

2018-06-19T18:26:17+01:00

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